EL RECREOCIO
El otro día estaba echando un vistazo a la página web de mi antigua colegio( os dejo por aquí en el enlace por que creo que tienen cosas muy interesantes https://ceipsantamarinamagan.blogspot.com/p/otros-recursos-analisis-sintactico.html), de vez en cuando me gusta meterme para ver que nuevas iniciativas proponen, pues aún a día de hoy todavía recuerdo con cariño muchas de las actividades que hacíamos y pensando justo en eso en mi momento mas melancólico me acorde del RECREOCIO, una propuesta sencilla, pero muy bien pensada: aprovechar el tiempo de recreo para ofrecer actividades distintas cada día de la semana, fomentando el aprendizaje de una forma libre, lúdica y motivadora.
Lo especial de RECREOCIO es que no sentías que estabas “en clase”. Participabas porque te apetecía, porque te divertía, y sin darte cuenta estabas aprendiendo.
Un recreo diferente cada día
Cada día de la semana estaba dedicado a una actividad distinta, lo que permitía que todos los alumnos encontraran algo que les interesara, tú solo tenias que apuntar tu nombre en la actividad que mas te llamase la atención:
-
Lunes: manualidades, donde desarrollábamos la creatividad y la motricidad fina.
-
Martes: huerto, un espacio para aprender sobre la naturaleza, el cuidado del entorno y el trabajo en equipo.
-
Miércoles: taller de lectura, pensado para fomentar el gusto por leer sin obligaciones.( mi favorito sin duda, aún recuerdo cuando gane el premio por leerme la mitad de la biblioteca)
-
Jueves: disfraces, una actividad perfecta para la expresión corporal, la imaginación y el juego simbólico.
-
Viernes: informática, donde empezábamos a familiarizarnos con la tecnología de forma guiada y responsable.
Una mirada didáctica al RECREOCIO
Ahora bien si nos centramos en un punto de vista mas educativo y dejamos de lado mi subjetividad melancólica, RECREOCIO es un claro ejemplo de aprendizaje significativo. Se trabajaban competencias clave sin exámenes ni fichas, simplemente a través de la experiencia.
Además, respetaba los intereses del alumnado, fomentaba la autonomía y ofrecía un espacio inclusivo donde cada niño podía elegir cómo participar.
Como futura maestra, me parece una forma muy acertada de entender el recreo: no solo como un descanso, sino como una oportunidad para educar desde el juego, el movimiento y la creatividad. Pues a pesar de que fuera, en el resto del patio seguía habiendo un montón de juguetes y juego libre el RECREOCIO siempre estaba lleno, por lo que me hace pensar que sin duda fue una propuesta innovadora y genial
No hay comentarios:
Publicar un comentario